15 de abril de 2016

Entrevista a Janacek Jadehierro autor de "Faraway.Crónicas de Lejana"

Con esta entrevista os quiero presentar a todo un "personaje" steampunk español, dueño del primer Pub Steampunk en España (Ithilien, ubicado en Chapinería), Janacek Jadehierro.  Además, es el autor de Faraway. Crónicas de Lejana y con motivo de esta obra, el autor se expone a las preguntas que conforman esta entrevista.

Portada de "Faraway. Crónicas de Lejana". Editorial Idea.


Faraway. Crónicas de Lejana es un recopilatorio de relatos que Jadehierro escribió hace unos años donde sus protagonistas se adentrarán en el misterioso mundo de Lejana.

¿Qué ha sido para usted la experiencia de escribir los diferentes relatos que componen Faraway: Crónicas de Lejana


Janacek Jadehierro:

Es la culminación de un trabajo iniciado hace varios años, empecé en mis primeros meses como steamer, y supone la puesta de blanco de una manera distinta de escribir steampunk que intenta alejarse de los clichés arquetípicos del subgénero y devolver a los cuentos la dignidad del relato clásico de ciencia ficción, de la que, en mi opinión, se estaban alejando para encorsetarse demasiado en tuercas y corsés... nunca mejor dicho. La obra ha tenido muy buena acogida tanto entre steamers como entre lectores de otras preferencias, por lo que pienso que Faraway está cumpliendo correctamente con su misión. En cuanto a lo personal, está suponiendo un acicate, no sólo para trabajar en una segunda parte, sino para explorar otras posibilidades literarias que ya empiezan a cobrar forma y sentido.


Lejana (Faraway) es el escenario donde se desarrollan los relatos de estas Crónicas, ¿se inspiró en alguna obra o autor para la creación de este mundo alternativo? 


Janacek Jadehierro:

Siempre hay fuentes de inspiración. Yo he sido lector compulsivo desde mis dieciséis años, especialmente de ciencia ficción, novela clásica, negra y gótica. También soy un gran aficionado a los comics y al cine en general. Lógicamente esto se debe notar en mi obra. Por otra parte, la idea de un mundo nuevo por explorar no es original. La originalidad de Faraway es su espíritu universalista en el que huyo a propósito de personajes centrales y juicios de valor. En lejana los personajes son “gente corriente”, enfrentados a situaciones cotidianas que sólo para ellos son extraordinarias. Sin entrar en moralejas ni en resaltar sus virtudes o defectos.
"En lejana los personajes son “gente corriente”, enfrentados a situaciones cotidianas que sólo para ellos son extraordinarias. Sin entrar en moralejas ni en resaltar sus virtudes o defectos"


¿Algún protagonista o personaje de los relatos de las Crónicas de Lejana es un reflejo de usted?


Janacek Jadehierro:

Esta es una pregunta que se hace con frecuencia a los escritores. Desde luego, para poder escribir acerca de cualquier cosa hay que tener un mínimo conocimiento previo de ello. Y, probablemente, algunos de mis personajes tienden a comportarse como yo mismo lo haría si estuviera en su lugar. Pero no hay nada de autobiográfico en mi obra. Normalmente creo un personaje con características que me parecen probables, le meto en problemas y observo con la mayor distancia emocional posible cómo se va cociendo a fuego lento en su propia salsa. De forma metafórica, claro está.


La primera impresión de esta obra es que en ella está patente ese ideal del aventurero clásico, propio de la época victoriana, deseoso de vivir aventuras y colonizar tierras por explorar, ¿es usted un “romántico” de la aventura?


Janacek Jadehierro:

Soy romántico y creo que serlo ya es suficiente aventura en sí mismo en el mundo en que vivimos. Imagine a alguien tratando de mantener intacta no sólo su propia inocencia sino la de su entorno y las personas que lo pueblan. En eso consiste ser romántico. Alguien que cree que si besa a un zombi no le morderá. Un romántico es alguien que sigue regalando rosas a pesar de llevar clavadas todas las espinas. Pero, por regla general, cuando escribo soy más cínico que otra cosa. El romántico en la novela, o resulta vacío y cargante o tiende a morir prematuramente. Yo prefiero los supervivientes, aunque para sobrevivir se tengan que merendar al resto de los personajes. Pero puede que si, alguno con tendencia patológica a no volver a aparecer en otro cuento sí encontrará el lector.
El autor de "Faraway. Crónicas de Lejana" con un sombrero hecho con una hoja de periódico. Ya advertí que es todo un personaje

Actualmente, está teniendo lugar un concurso de ilustración sobre las especies que podrían vivir en Lejana, ¿eso significa que en un futuro próximo, disfrutaremos de una novela donde se profundice más sobre este mundo steampunk?


Janacek Jadehierro:

Esa es la idea. No sólo mantener vivo el proyecto, sino desarrollar un espacio en el que no sólo yo, sino otros autores puedan continuar la aventura. Ahora hemos propuesto que los lectores pongan nombres a lugares que aún esperan en el mapa. Un mundo como Lejana es demasiado grande para ser descrito en una treintena de cuentos o por un único punto de vista. Ojalá cada uno de los lectores aportara un cuento nuevo, un nombre taxonómico, una anécdota, un topónimo extraño o la impresión de un lugar. Cuando paseo por Lejana veo aún muchos lugares vacíos y no todos merecen un cuento para mí. Por eso son necesarios los ojos de otras personas. ¿Te animas a participar?


"Cuando paseo por Lejana veo aún muchos lugares vacíos y no todos merecen un cuento para mí. Por eso son necesarios los ojos de otras personas".

Personalmente, me he fijado en que muchos autores crean planetas o mundos steampunk a partir de la destrucción del nuestro, dando de una forma subliminal una visión ecologista catastrófica sobre qué podría pasar si continuamos con la actual actitud de los habitantes del planeta; en su caso, ¿piensa que es demasiado tarde para darle una segunda oportunidad a la Tierra o, dicho de otro modo, por qué no transformar nuestro planeta en un mundo steampunk?


Janacek Jadehierro:

Yo no creo que sea necesaria la destrucción de un mundo para crear una distopía. La destrucción es algo consustancial al ser humano y allá donde vamos la prodigamos sin cesar. Lejana es un mundo virginal, pero sus exploradores no lo son. Los personajes traen consigo sus miserias y complejos, sus egoísmos, su ignorancia y su avaricia. Si algo está a punto de ocurrir en Lejana, o en nuestro propio mundo, es que la humanidad destruirá sin remedio todo su entorno hasta que se vuelva inhabitable. Soy muy pesimista en eso. Hasta el momento hemos tenido siempre nuevas tierras a las que emigrar, muchas veces a costa de masacrar a sus antiguos moradores, pero eso ya se ha acabado. Lejana está en nuestra imaginación y siempre encontraremos Lejanas allí donde yo encontré la mía, pero en nuestro mundo real ya no hay sitio a donde ir. Tal vez es el momento de Matrix y nuestra próxima conquista sea la de ocupar un millón de terabites vírgenes sin llegar a salir de nuestra habitación.

¿Es Lejana su mundo idealizado? Y en este caso, si llegara a existir, ¿qué es lo primero que se llevaría consigo a ese nuevo mundo y qué le gustaría hacer?


Janacek Jadehierro:

Faraway está lejos de ser un mundo amable con sus habitantes. Está lleno de selvas, tierras heladas inhabitables, mares profundos y de olas gigantescas, gracias a la cercanía de una luna mayor que la nuestra. Lejana me recuerda a la Alaska de los cuentos de Jack London. En uno de ellos, el personaje decide hacerse rico llevando desde California huevos frescos en barco, para alimentar a los miles de buscadores de oro del Klondike. Naturalmente, fracasa. Yo llevaría pornografía. Toneladas. Y una vez que me hubiese hecho rico, me construiría una cabaña pequeña en un lugar cercano a la civilización pero a espaldas de ésta. Un lugar desde el que poder observar el atardecer del mundo.


Si estás interesado en participar en las distintas actividades y eventos de Faraway. Crónicas de Lejana, puedes seguir esta obra a través de su página de Facebook: https://mobile.facebook.com/farawaycronicas/

Espero que te haya gustado la entrevista y sino, ahí tienes una fotografía de Janacek Jadehierro para provocarte una sonrisa.